Placer, el ingrediente "secreto"

Placer, el ingrediente

Placer, el ingrediente "secreto" de la receta que a pocxs nos enseñan

La sexualidad es una parte inherente al ser humano, va más allá de los “genitales” y de tener relaciones sexuales. Está enmarcada en la experiencia a través del cuerpo, la mente, la sociedad y la cultura; la sexualidad es biopsicosocial. 

Lo típico en la enseñanza de la sexualidad es que nos hablen de los cambios en el cuerpo, los órganos sexuales, el embarazo, las infecciones de transmisión sexual y de forma mecánica (y aburrida) del sexo, poco nos hablan de otras cosas importantes. Pero, para ir a lo mero bueno de esta entrada, quiero hacerte una pregunta; en las clases de sexualidad o en las pláticas (seguramente) incómodas con tus padres-madres,¿Alguna vez te mencionaron el placer? Esa curiosidad tabú, eso que parece que el estelar en el porno, esa sensación en las pláticas con tus amigxs cuando te cuentan que se dan gustosos “una manita”…Sí, ese el placer.

El placer es la capacidad que tenemos de sentir, de recibir estímulos agradables a través de los sentidos, es cuando se genera en nuestra mente y nuestro cuerpo el deseo sexual y la excitación que nos lleva a la experiencia del erotismo; a las ganas de tocar, frotar, besar, oler, lamer o ver, para llegar al famoso orgasmo (que algunos dicen que hay que llegar preferentemente) después de un sentir intenso.

El placer es una parte fundamental de la sexualidad, ¡poder vivirlo es hasta un derecho!, sí, así como lo lees, un derecho, y dice así: “Las personas tenemos derecho a ejercer y disfrutar plenamente nuestra sexualidad y vivir cualquier experiencia, expresión sexual, erótica o de género que elijamos, siempre que sea con pleno respeto a los derechos de las personas involucradas y acorde con nuestras facultades en evolución, como práctica de una vida emocional y sexual plena, protegida y placentera”1. (Agarro aire y sigo…).

El placer es uno de los aspectos más censurados de la sexualidad y curiosamente, uno de los principales motivos por los que los seres humanos tenemos relaciones sexuales (les dejo de tarea pensar por qué no nos han hablado de placer). Se vive en la mente y de forma más palpable en el cuerpo. Peeeero el cuerpo está sujeto a limitaciones acerca de cómo debe ser y cómo debe o no debe sentir; que si estoy gordx, no soy atractivo, que si tengo pelos, que si mis órganos sexuales deben verse de cierta forma, color o tener un olor en especial, que si está bien por aquí o por allá.

Al placer lo atraviesan tantas normas sociales, morales, religiosas, biológicas, mitos del porno, la desinformación y estereotipos, que poder que vivirlo ¡en serio! resulta todo menos fácil, todo menos como parece que las personas en el porno lo muestran, lamentablemente esto trae como consecuencia una experiencia limitada e incluso para muchos desagradable y hasta con sufrimiento de la sexualidad.

El placer se puede vivir indistintamente de la raza, la edad, el género, el sexo, enfermedades o de las discapacidades, cada una de estas características puede hacer diferencias, si, pero no nos quita la posibilidad de vivirlo si superamos alguna limitación que esto nos imponga, el placer sexual se puede vivir de muchas formas, no solo en pareja, no solo con los organos sexuales, no solo por penetración.

El placer se descubre, se aprende, se educa, y sí, nos han enseñado muy poco al respecto, y mucho de lo que acabamos de platicar está ahí y podría estar metiendo su cucharota en nuestra experiencia, pero la buena noticia es que podemos darnos cuenta y hacer algo al respecto, nunca es tarde, recuerda que la sexualidad se vive toda la vida y se vale replantearnos.

Promover una vida sexual sana debe incluir al placer, implica cuidar el todo y no solo unas partes, es como si en el mantenimiento de un coche vieran todo menos el aceite, en algún momento la falta de atención a esa parte que también hace que funcione, hará que algo no vaya bien.

Lo que ya sabemos y hacemos siempre es perfectible, échale un ojo (o una mano) y revisa tus sensaciones, creencias, forma de comunicarte y verás que tal vez se puede hacer más y sentir mejor.

Recomendaciones para hacer más y sentir mejor:

  • Centrar tu atención en el aquí y el ahora.
  • La ansiedad y las expectativas pueden hacer estragos, date cuenta y trabaja en ello.
  • Date cuenta de cómo te sientes sobre tu cuerpo y tu persona.
  • Detecta exigencias sociales (incluyendo religiosas) al respecto.
  • Explora tu cuerpo entero,de la punta de un cabello a la punta de los pies, las sensaciones que te puede brindar son infinitas.
  • Hazlo a solas, acompañadx, con tus manos, con otros objetos (juguetes por ejemplo), texturas, temperaturas, lugares y personas.
  • Dáte tiempo, se paciente.
  • Comunicate, habla abiertamente de lo que te gusta, lo que esperas, lo que quieres, ¡y lo que no!
  • Hazte caso, pon límites si sientes que es necesario, nunca hagas algo que no quieres, no estar cómodo con lo que haces, limita tu experiencia en el placer.
  • Apropiate, tu sexualidad, es tuya, si parece que lo que has aprendido limita tu experiencia, te hace sentir mal al respecto, recuerda que solo tu sabes que es mejor para ti.
  • Si no encuentras la manera de solucionar algo, ve con un especialista.

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Somos una asociación civil feminista que cree en la necesidad de socializar el conocimiento objetivo, científico y ético sobre sexualidad, ofrecemos programas de alta calidad sobre Educación Integral de la Sexualidad para promover el autocuidado, las relaciones interpersonales saludables y seguras, la toma de decisiones libres, conscientes y placenteras.


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